
En esta historia de brujas nos adentramos en la vida de una adolescente que no entiende por qué es tan diferente al resto de sus compañeros. Un evento trágico lleva a sus padres a tomar la decisión de enviarla a vivir con su abuela y sus tías, y es allí donde realmente comienza a desatarse una premonición que su familia ya conocía… todos menos ella, claro. Porque Ethel desconoce que posee un gran poder como bruja, un poder que permanece dormido bajo la superficie, esperando el momento de despertar.
Este libro no tiene una gran pretensión de ser único o revolucionario; incluso podría considerarse una «historia más de brujas». Sin embargo, está escrito con sutileza y cuidado, con detalles que enriquecen la trama sin caer en rellenos innecesarios. La atmósfera tiene un aire melancólico que acompaña muy bien la historia, como una sombra que siempre está presente aunque no llegue a dominarlo todo.
El amor entre un demonio y un ángel pocas veces lo he visto descrito de una forma tan sencilla y bonita. Un demonio enamorado… ¿cómo es eso posible? Y, sin embargo, aquí funciona. La aceptación de Ethel de todo lo que le ocurre y la emoción de descubrir que realmente había una explicación para sentirse diferente resultan agradables de seguir. Tal vez su evolución no sea tan profunda como en otras historias, pero tampoco creo que ese sea el objetivo del libro. Su poder se desarrolla a través de los sentimientos; todo lo que guarda, todo lo que calla, termina acumulándose hasta explotar de una manera tan intensa como incontrolable.
No quiero contar mucho más porque sería entrar en terreno de spoilers, pero en resumen es un buen libro que nos recuerda que, al final, los seres humanos podemos ser mucho más peligrosos que los propios demonios cuando nos dejamos manipular por el miedo, el odio y el rencor. También respeta el hecho de que se trata de un amor adolescente y así lo desarrolla durante toda la historia.
No es un libro especialmente oscuro ni está lleno de intrigas constantes, aunque sí tiene momentos que dejan una sensación inquietante. Tal vez lo único que me quedó un poco en el aire fue el motivo detrás de los asesinatos. Hay pistas y puedes hacerte una idea, pero desde mi punto de vista no termina de quedar completamente claro.
Aun así, es una lectura agradable, que engancha con facilidad y te empuja a seguir pasando páginas para descubrir qué se esconde tras cada secreto y qué les espera a los personajes cuando llegue el inevitable desenlace.
Flor de sangre by Nerea Llanes
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